
Las bodas, eventos pensados para comer mucho y bien
Adoro las bodas, no lo puedo evitar, pero no por el romanticismo que supuestamente conllevan y que siempre hace llorar a las abuelas sino porque es una fiesta en la que, normalmente, conoces a más o menos gente y es lógico pensar que lo vas a pasar bien. Puede parecer egoísta pero lo digo muy enserio. La última boda a


