6 septiembre, 2018

No hay que descuidar nuestra salud en verano

No hay que descuidar nuestra salud en verano

Ahora que estamos en plena temporada de verano, llega el momento perfecto para disfrutar de la familia, siempre que estés de vacaciones. La mayoría de las familias eligen agosto como el mes perfecto para irse de vacaciones por muchos motivos, pero principalmente porque es el momento en el que padres e hijos coinciden.

Las vacaciones familiares de verano pueden suponer un gran desahogo en términos de estrés, ya que existen muchas maneras de que los padres desconecten mientras los niños se divierten. Un ejemplo de esto son los cruceros, que ofrecen diferentes clases de actividades para padres como para los más pequeños.

Este tipo de planificación de las actividades también la prevén otros establecimientos, como hoteles o centros vacacionales, en los que la premisa es que toda la familia disfrute. Y si tienes familia sabrás que se necesitan descansos en los que los niños estén haciendo actividades alejados de los padres, pero controlados y supervisados por adultos.

Estos periodos de vacaciones familiares suelen ser el momento perfecto para huir de rutinas estrictas, como por ejemplo puede ser la de madrugar. Pero sin quererlo nos encontramos en multitud de ocasiones en las que dejamos de realizar rutinas importantes, como pueden ser las rutinas de limpieza.

Pensémoslo, durante las vacaciones tendemos a estar casi todo el día fuera de casa o del hotel, y esto implica que descuidemos casi por obligación la salud dental, y esto es algo realmente perjudicial, sobre todo para los más pequeños que pueden coger cómo hábito el no lavarse los dientes tres veces al día. Vamos a ver algunos consejos para cuidar nuestra salud dental en verano.

Consejos para cuidar los dientes fuera de casa

El primer paso para que nuestros dientes y encías no den problemas durante un viaje o una escapada es revisarlos antes de partir. Muchas enfermedades bucodentales presentan síntomas poco visibles a simple vista, de modo que en una exploración rutinaria se pueden detectar patologías como las caries o la gingivitis.

En la Clínica Dental García Lorente, una clínica dental en León fundada en 1983 dirigida por el médico estomatólogo Francisco José García Lorente, aconsejan un mínimo de dos revisiones al año, algo a lo que se suman la mayoría de centros odontológicos.

Llevar siempre en bolsos o mochilas un kit de limpieza dental que incluya un cepillo de dientes y una pasta dentífrica, y a poder ser también un colutorio e hilo dental. Esto nos permitirá no tener excusas a la hora de lavarnos los dientes después de comer

Si se ha olvidado el kit de limpieza y a la espera de comprar otro, beber mucha agua contribuye a equilibrar el pH de la boca y reducir los restos de comida, lo que ayuda a que las bacterias tengan menos combustible y produzcan menos ácido. Además nos ayudará a mantenernos hidratados.

Los chicles sin azúcar ayudan a segregar más saliva y a retirar restos de comida, por lo que también contribuyen a neutralizar el pH. Eso sí, no deben ser un sustituto del cepillado. Comer manzanas (a mordiscos) y uvas entre horas favorece también nuestra salud dental. Aunque lo más recomendable es lavarse los dientes después de cada comida.

Ingerir un yogur de postre es una buena opción, ya que permite neutralizar los ácidos de las bacterias orales. Hay que cuidar la alimentación porque gran parte de la salud de nuestra boca depende de los alimentos que tomamos. A las bacterias que originan las caries les gustan los alimentos ricos en azúcares, por lo que habría que reducir su consumo y lavar los dientes después de ingerirlos. Las bebidas carbonatadas y los zumos cítricos pueden descalcificar el esmalte de los dientes y erosionarlo.

También hay que moderar el consumo de alcohol y tabaco, que manchan los dientes y favorecen la aparición de halitosis, sin olvidar que estos malos hábitos nos hacen mucho más vulnerables a las enfermedades bucodentales.

Las bebidas y los alimentos fríos que tomamos para calmar el calor pueden provocar un aumento de la sensibilidad dental y producir inflamaciones de los vasos sanguíneos del interior de los dientes. Así, en estos casos, es aconsejable utilizar pasta de dientes y/o colutorios específicos para la sensibilidad dental.