9 septiembre, 2020

Mamá, tienes que ir a una residencia

Mamá, tienes que ir a una residencia

En la vida hay decisiones duras, pero que hay que tomar. Quizás la frase de “mamá, papá, te vas a ir a una residencia”, puedes ser una de las más complejas que hay que decir. Ahora bien, es cierto que no tiene nada que ver la situación que había hace años con la que se vive actualmente. En la era de los 80-90, llevar a tus padres a un lugar como este, parece que era como llevarle a una prisión. Por suerte, esta imagen ya ha cambiado.

Recuerdo siempre el momento en el que se lo comunicamos a mi madre. No sin antes tener disputas familiares. Mi madre enviudó y tenía varias enfermedades crónicas. Una de ellas le impedía subir escalares. Por lo tanto, era imposible que pudiera seguir viviendo en su casa. Antes era mi padre el que le hacía todo en el hogar. Ante esta situación, me reuní con mi hermano y se lo propuse. “Mientras yo viva mi madre no irá a una residencia”. Fueron sus palabras. “Pues muy bien, ya me dirás cómo te vas a ocupar de ella”, contesté yo. Por supuesto le dejé con la cara de poema. En ese momento comenzaron a aflorar las excusas. “Es que yo trabajo. Es que yo no puedo estar 24 horas con mi madre. Y es que yo tengo hijos”.

Como se puede comprobar, la vida que tenemos hoy en día nos impide ocuparnos de nuestros padres como nos gustaría. Pero es ley de vida. Y si algo he tenido claro es que yo no quería herencias, y que el dinero que mis padres hubieran ahorrado. Y es que mis padres pertenecen a esa generación de personas que no se iban tres veces de vacaciones al año o que todos los domingos comen fuera de casa. Así pues, los ahorros se iban a destinar a la residencia. Y es que, como era lógico, mi hermano lo acabó entendiendo.

Cómo se lo digo

Volviendo al momento de comunicárselo a mi madre, la verdad es que fue menos tenso de lo esperado. “Mamá, hemos pensado mi hermano y yo que lo mejor para ti sería irte a una residencia”. Fue un momento duro. Pero como siempre ha hecho mi madre en su vida, sus palabras me dieron tranquilidad. “Pues claro, allí me van a tratar muy bien y así vosotros podéis hacer vuestra vida”.  ¡Qué suerte tener a una madre que te haga las cosas tan fáciles! Ahora bien, mi madre solo me pidió una cosa: “por favor, venid a verme una vez a la semana”. Dios, casi se me saltan las lágrimas. Pero es lógico. Ellos saben que no quieren ser un estorbo, pero tampoco quieren que les dejemos apartados como una bicicleta vieja.

Afortunadamente, no he faltado ni una sola semana a visitarla en la residencia. Otra cosa es mi hermano. Y ella lo agradece. Con esta historia pretendo dar a entender que aunque es una situación complicada, la podemos hacer mucho más fácil. Ahora bien, es cierto que no todo el mundo puede tener la posibilidad económica de llevar a sus padres a una residencia. En ese caso yo siempre recomiendo contratar los servicios de una empresa a domicilio.

Servicio a domicilio

Son empresas muy profesionales cuyos servicios van desde la higiene y aseo personal, tanto en ducha como en cama (personas encamadas), higiene bucal (mantenimiento de prótesis), afeitado, corte de uñas, la aplicación de cremas hidratantes para prevenir sequedad y úlceras en la piel, la movilizaciones y cambios posturales para prevención de escaras o la preparación de comidas con carnet de manipulador de alimentos y ayuda en la alimentación.

Si necesita que su familiar esté permanentemente atendido y cuidado por un buen profesional, una buena alternativa es la de cuidadores a domicilio. En el caso de la empresa Cuidado en Casa tienen personal interno altamente cualificado y con experiencia en el cuidado y la atención de discapacitados, 3ª edad, enfermos crónicos, grandes dependientes…

De esta manera tienen un cuidador o cuidadora para cada tipo de persona, es tan sencillo cómo decir que necesitas y nuestro un especializado en el cuidado de personas mayores por horas preparará para ti un presupuesto personalizado con todo lo que necesites, siempre de la mano de los mejores profesionales del sector. Seguro que te sale más barato que una residencia.

Como has podido comprobar, aunque la situación es complicada, ahora tienes la tranquilidad de saber que hay profesionales que tratarán a tu familia como si fueras tú mismo.