Sabemos bien que el inicio del otoño trae consigo la famosa “vuelta al cole” y la vuelta a muchos trabajos, después de unas merecidas vacaciones en los soleados meses de verano. Es por esa misma razón, por la cual podemos encontrarnos tanto a finales de agosto como a principios de septiembre un sinfín de productos de papelería en los supermercados, y en cualquier tienda en realidad.
Se acaba el verano y empieza el tiempo de taparse bajo la manta mientras lees a tus autores favoritos y escribes reseñas sobre ellos… pero también simboliza la época en la cual empezamos nuestras agendas, y llenamos nuestros cuadernos de notas nuevas que reflejan las tareas pendientes y los conocimientos adquiridos en esta nueva etapa de nuestro curso o trabajo.
Y, ¿por qué no decirlo? Todo esto tiene un toque romántico que a todas nos encanta: el hecho de escribir en un papel, el journaling, organizar nuestro diario y empezar libretas nuevas es un ritual que encanta a muchísimas mujeres, ¡y más en la temporada de otoño!
Pero, ¿Qué tiene de especial escribir, anotar y planificar? Absolutamente todo, y te lo vamos a demostrar.
El poder terapéutico de la papelería.
Escribir, dibujar o simplemente organizar ideas en una libreta tiene un efecto profundamente sanador, lo creas o no: convertir pensamientos en palabras nos ayuda a liberar tensiones, procesar emociones y ganar claridad mental, como si cada página funcionara de espejo y refugio personal.
Esto se sabe desde hace muchísimos años, concretamente desde los siglos XVII y XVIII, cuando llevar diarios personales y cuadernos de notas era casi un arte en sí mismo. Filósofos, científicos y artistas llenaban páginas con reflexiones, dibujos y descubrimientos, dejando constancia de su mundo interior y exterior.
Era una práctica profundamente personal, y expresaba sentimientos, poemas de amor, trabajos, deseos, anhelos, problemas y mucho más, ¡siempre fue completamente terapéutico!
El otoño como época idónea.
¿Por qué es el otoño, la mejor época para la papelería? ¿Es simplemente porque todas las tiendas se llenan de productos para la vuelta a nuestros trabajos? ¡Pues no, hay mucho más!
Cuando el verano se acaba, se lleva consigo el calor, las fiestas en la playa y las ganas de estar fuera de casa. Es más: te entran muchas ganas de quedarte resguardada, aunque los árboles se tiñan de un marrón precioso y el viento te anime a salir. Es la llegada de las bajas temperaturas la que te lo grita.
Además del frío, hay otra cosa que nos incita a disfrutar de algo tan clásico y “artesanal” como el arte de la papelería, y son las ganas de parar y descansar. Aunque en verano hayamos disfrutado de nuestras vacaciones, lo cierto es que muchas personas no se dedican a descansar precisamente, ¡más bien se hartan de fiesta, de movimiento y deporte, con esto del plan bikini!
Por eso, con la llegada del otoño el cuerpo y la mente llaman al descanso y a la tranquilidad; a pesar de que tengamos que volver al trabajo, ya no es lo mismo (¡Sobre todo para la hostelería!). Por si fuera poco, el ambiente romántico del otoño saca a relucir nuestro lado más romántico, el de escribir poemas, cartas y dibujar cosas bonitas.
Así es: ¡Todo conspira a favor de la papelería en esta mágica época!
Libretas que nos hacen sentir únicas.
Hoy en día contamos con libretas que pueden llegar a encantarnos, y no sólo lo decimos por sus páginas: las mismas portadas, que reflejan divertidas escenas cotidianas o que nos animan a perseguir nuestros sueños como las de Mr Wonderful son todo lo que necesitamos para sentirnos mejor en un entorno laboral o escolar.
Está clarísimo: nuestra mochila, bolso, libretas y bolis deben ir con nuestra personalidad, y elegirlos con cuidado no es una cuestión superficial, sino un acto de autocuidado y de creatividad que nos ayuda a mantenernos motivadas durante las largas jornadas de trabajo o estudio.
De hecho, todo esto tiene una intención artística poderosa, y en Virago lo defienden a capa y espada: las mujeres debemos tener el lugar que nos corresponde en el arte, ¿y cómo hacerlo de forma cotidiana? a través de la elección de una libreta que nos identifique como lo que somos, como esta libreta regalo para profesoras: una portada que nos haga sonreír cada vez que la miramos, un tamaño que se adapte a nuestra rutina, un papel que invite a escribir… cada detalle suma y convierte un simple cuaderno en un compañero inseparable.
Bolis y lápices, nuestros fieles compañeros de creatividad.
Si las libretas son el lienzo, los bolis y lápices son los pinceles con los que damos vida a nuestras ideas:
Los bolígrafos con gel hacen que cada palabra fluya sin esfuerzo, mientras que los lápices de colores y rotuladores abren un mundo de posibilidades: dibujar, sombrear, resaltar lo importante o incluso decorar nuestras páginas con motivos que reflejen nuestro estado de ánimo. Y no nos olvidemos de los detalles: gomas con formas divertidas, clips de colores, washi tapes… todos estos pequeños accesorios aportan alegría y personalidad al espacio donde escribimos.
Dedicar tiempo a seleccionar nuestras herramientas favoritas nos conecta con nuestro lado creativo y nos recuerda que la rutina no tiene por qué ser aburrida: cada línea escrita, cada color escogido y cada nota tomada es un pequeño gesto de bienestar personal.
Es hora de que conozcas el journaling.
Puede que lo hayas oído, pero, ¿lo has practicado?
El journaling no es otra cosa que dedicar unos minutos a escribir para ti misma, sin presiones ni normas, como un espacio personal donde volcar pensamientos, emociones o incluso listas de cosas bonitas que quieres recordar. Escribir de esta forma tan consciente es un ejercicio de sinceridad contigo, un pequeño refugio en el que lo importante no es la perfección de las frases, sino la libertad de dejarlas fluir.
Lo maravilloso de esto, es que se adapta a cada persona. Algunas lo usan como diario íntimo, otras para organizar metas, anotar sueños o practicar la gratitud; los hay incluso que lo combinan con dibujos, collages y pegatinas, transformando cada página en un reflejo artístico de su estado de ánimo.
Lo hagas como lo hagas, esta práctica te ayuda a conocerte mejor, a liberar tensiones y a darle forma a todo eso que, si se queda en la mente, pesa demasiado.
Colores, texturas y sensaciones.
Otro de los grandes placeres de la papelería es el tacto y el color. Páginas suaves, portadas con relieve, detalles metálicos o tonos pastel que nos invitan a sonreír solo con mirarlos… Todo suma para crear un ambiente inspirador.
¡El color tiene un poder increíble! Influye en nuestro estado de ánimo y puede motivarnos a ser más productivas:
- Un rosa suave puede transmitir calma.
- Un amarillo intenso energía.
- Un azul profundo concentración.
Asimismo, las texturas también importan: un papel grueso da sensación de calidad y nos anima a experimentar con diferentes técnicas de escritura o dibujo, mientras que una portada acolchada o con relieve convierte la libreta en un objeto que nos apetece tocar y abrir cada día.
El simple hecho de sostener un bolígrafo que nos guste y deslizarlo sobre un papel que nos inspire es una experiencia sensorial que, sorprendentemente, puede mejorar nuestro enfoque y creatividad.
Un gesto de amor propio en cada página.
Recuerda: todo momento que dediquemos a nosotras mismas es una manera de cuidarnos, y cultivar la papelería lo es ¡Sin duda!
Disfrutar del arte de la papelería genera un recordatorio de que podemos disfrutar de los pequeños detalles, de que nuestro día a día merece belleza y armonía. Escoger con cariño nuestros materiales, dedicarles un espacio en la rutina y escribir con intención es un gesto sencillo pero poderoso: nos ayudamos a organizarnos, a expresarnos y, sobre todo, a sentirnos únicas.
De hecho, el acto de planificar y escribir nos ayuda a priorizar tareas y a reducir la ansiedad, ¿Lo sabías? (de ahí que sea incluso terapéutico, como ya dije): ver cómo nuestras ideas toman forma en una libreta nos da un sentido de logro que, aunque pequeño, contribuye a nuestro bienestar emocional.
Consejos para elegir tu papelería otoñal.
Si quieres aprovechar al máximo esta temporada y hacer que tu vuelta a la rutina sea inspiradora, aquí van algunas sugerencias.
- En primer lugar, busca libretas que reflejen tu personalidad y estilo de vida: tamaño, grosor de páginas, portadas y colores son elementos que te ayudarán a que realmente las disfrutes usándolas.
- Luego, selecciona bolis, lápices y subrayadores que te resulten cómodos y agradables, porque la experiencia de escribir debe ser fluida y placentera.
- Y no te olvides de los accesorios: clips, separadores y pegatinas pueden ayudarte a organizarte mientras decoras tus páginas a tu gusto.
Queda poquito para que empiece el otoño, y estoy segura de que lo empezarás de una forma genial: por eso quiero que este artículo te sirva y te inspire, para que puedas pasar unos meses lindos con papelería que te haga sentir bonita por dentro y por fuera, a través de tus creaciones.

