27 marzo, 2019

A mayor frío, mayor encarecimiento de la factura de la luz

A mayor frío, mayor encarecimiento de la factura de la luz

En esta ocasión vamos a hablar de un aspecto muy importante para la economía familiar en las fechas en las que nos encontramos, el ahorro en la factura energética en estos meses de invierno y frío.

Cuando llega el frío es cuando nos acordamos de las estufas de butano, los radiadores, las chimeneas, las bombas de calor…cualquier cosa para combatir el frío, pero todos estos remedios se notan mucho a fin de mes ya sea en la factura de la red eléctrica o en combustibles como leña, pellets… Además hay que tener en cuenta que estos remedios no sirven para toda la casa, sino que solo calentaremos la habitación allá donde tengamos nuestra estufa, radiador o chimenea, lo que nos obliga a multiplicar estos instrumentos calóricos según las habitaciones que tengamos, eso, o pasar frío en el resto de la casa.

Es tan difícil combatir el frío como hacer frente a la factura de la luz

Obviamente lo primero que podemos pensar que la solución es tener calefacción  por toda la casa, los conductos de ventilación con bombas de calor es algo que solucionaría este problema, pero lamentablemente no todo el mundo tiene esa instalación hecha en casa o directamente no puede instalarla, ya no porque suponga un desembolso importante de dinero, sino sencillamente porque la vivienda no permite la posibilidad de esta instalación. Es por ello que al final recurrimos a diferentes aparatos para enfrentarnos al frío por toda la casa, y al final, la factura siempre lo nota, la factura y nuestro bolsillo pues como sabemos en este país la energía eléctrica tiene precios prohibitivos debido a lo costosos que son los impuestos que le aplican a nuestro consumo, todos lo sufrimos, somo conocedores y así nos lamentamos de que pagamos muchísimo más en impuestos que en nuestro propio consumo. Al final, lo que hace la mayoría, el españolito de a pie, el que más y el que menos es ahorrar como puede y lamentablemente esto significa, porque no puede ser de otra forma, no consumiendo electricidad, osea, pasar frío en invierno y calor en verano. Más de lo mismo ocurre con la bombona de butano, curiosamente cuando llegan los meses de frío, los meses de una lógica mayor demanda para combatirlo, los precios aumentan estrepitosamente tanto del gas como de la electricidad ahogando más a los usuarios que se tienen que debatir entre consumir o no, sufrir el frío o no.

Toca abrigarse más y dejar la manga corta para el verano

Todas estas cuestiones son las que obligan a buscar fórmulas para combatir el frío de la manera más eficaz posible evitando pagar facturas altísimas. Podemos seguir los consejos que nos ofrecen desde Aluminios Villafontana como tener buenos cerramientos en el hogar, cerrar las puertas de las estancias de la casa para que no hayan corrientes, bajar las persianas por la noche para tener mayor protección contra el frío y la humedad y obviamente abrigarnos, no debemos pensar bajo ningún concepto que tenemos que estar en manga corta en casa en pleno invierno, existe la ropa de temporada invernal por algo, para abrigarnos, mangas largas, jerseys, batas y mantas. Todos estos consejos parecen vanales pero no lo son, tienen todo el sentido del mundo como por ejemplo el tema de los cerramientos, éstos están directamente relacionados con la eficiencia energética de la casa, si no tenemos unas buenas ventanas corremos el peligro de que existan corrientes, de que se filtre el frío y se escape el calor. Es primordial, y por ello existe una ayuda para cambiarlas (plan renove), tener unas ventanas adecuadas en la casa. En los edificios antiguos las ventanas son normalmente de madera si no han sido sustituídas por ventanas nuevas de aluminio, las antiguas ventanas carecían de los sistemas adecuados para cerrar de manera estanca y evitar las corrientes, además estas ventanas con el paso del tiempo y las inclemencias climáticas pierdes propiedades de cerramiento porque se hinchan por la humedad y no cierran bien con el tiempo. Por todo esto, si podemos permitírnoslo, lo mejor es tener unas buenas ventanas en nuestro hogar, pues aunque es un gasto considerable, es una inversión que no solamente nos ofrece mayor calidad de vida y un incremento en la eficiencia energética sino que gracias a esto último ayudará a reducir la factura eléctrica.