19 enero, 2017

Viviendas unifamiliares, la mejor solución para familias grandes

Viviendas unifamiliares, la mejor solución para familias grandes

Si tienes una familia numerosa sabrás de lo que estoy hablando, cuartos compartidos, largas esperas por entrar al cuarto de baño, peleas por el mando de la tele o por el mejor sillón. Una gran familia tiene innumerables ventajas, pero también inconvenientes, sobre todo los relacionados con el espacio y la intimidad.

Soy la mayor de sietes hermanos y hermanas y, aunque nos llevamos muy bien, casi siempre tenemos alguna discusión porque alguien ha cogido algo que no es suyo, se ha apropiado del mando o lleva horas encerrado o encerrada en el cuarto de baño. Si compartes cuarto, aún es peor. Largas conversaciones por el móvil que no te interesan en absoluto y que te ves obligada a escuchar, usurpación indebida de ropa y ruidos varios, son algunos de los inconvenientes derivados de compartir cuarto.

Con la llegada del nuevo hermanito ya somos siete personas en casa, una perrita y dos gatitos, macho y hembra, esterilizados, por supuesto. Nuestro hogar, aunque no es precisamente de reducidas dimensiones ya se nos queda pequeño, no hay dormitorios suficientes para cinco hijos e hijas, tendríamos que compartir cuarto y eso, durante la infancia puede resultar beneficioso, pero desde luego no en la adolescencia y mucho menos cuando ya tienes 20 años, como es mi caso. Así que no nos queda más remedio que mudarnos, y aunque en principio casi todos los hermanos pusimos pegas, finalmente todo ha salido muy bien, porque encontramos la casa perfecta y lo mejor de todo es que finalmente no venderemos la casa que nos vio nacer, sino que la pondremos en alquiler.

La agencia que nos vende la casa, Fresno Inmobiliaria, es la misma que se encarga de poner nuestra casa de toda la vida en alquiler. Si en algo se diferencia esta inmobiliaria del resto es su filosofía de trabajo integral, acompañando al cliente en todo el recorrido que conlleva la compra, venta o alquiler de su vivienda. En nuestro caso concreto fueron de gran ayuda, y lo siguen siendo ya que también llevan el tema del arrendamiento de nuestra, en unos días, antigua vivienda. Desde el principio mostraron total preocupación por encontrar la casa ideal para una familia como la nuestra, una familia grande y con necesidades diferentes.

Ventajas de vivir en una casa unifamiliar

Llegados a este punto os podréis imaginar que nos mudamos a una vivienda unifamiliar, y es que este tipo de vivienda ofrece un montón de ventajas para las familias grandes y sobre todo las que incluyen mascotas. Veamos a continuación alguna:

Una vivienda unifamiliar suele tener un espacio verde, ya sea particular o compartido con otras viviendas, lo cual es ideal para familias con niñ@s y/o mascotas, ya que son los que más disfrutan de la naturaleza y de las actividades al aire libre. Si además tiene piscina, tus hijos e hijas te lo agradecerán inmensamente.

La intimidad es otro elemento importante a tener en cuenta. Salir del trabajo después de un duro día de trabajo y llegar a tu hogar, a tu refugio apartado del mundanal ruido de la ciudad, no tiene precio.

Una casa unifamiliar ofrece la posibilidad de adaptar la vivienda a las necesidades personales de cada familia, a sus circunstancias concretas y a su presupuesto, y así se pueden elegir el número de habitaciones, la distribución del espacio o la orientación.

También permite hacer un uso sostenible de los recursos, asegurando que la construcción y el diseño de la misma son totalmente ecológicos y respetuosos con el medio ambiente, cuidando detalles como el aislamiento y el uso de materiales naturales, a fin de ahorrar energía, reducir las emisiones de gases contaminantes y cuidar el medio ambiente.

Fomenta la actividad física, reduce el estrés y el insomnio y oxigena el organismo. Vivir en una casa unifamiliar en el campo tiene cantidad de beneficios para la salud, y más para aquellos que han decidido atreverse con su propio huerto ecológico y empezar a consumir, por fin, frutas y hortalizas de verdad.

Pero vivir lejos de la ciudad también tiene algunos inconvenientes que tienen que ver con la distancia y los transportes, las comunicaciones o la falta de servicios en la zona.