22 junio, 2016

Practicando la destreza manual y ejercitando la imaginación con los niños

Practicando la destreza manual y ejercitando la imaginación con los niños

Cuando llegan las vacaciones escolares los niños permanecen muchas horas en casa, hay que mantenerlos entretenidos y las tardes en el verano se hacen muy largas, juegan pero llega un momento en que se cansan, ya no saben qué hacer y acuden a sus padres. En ese momento es cuando tenemos que echar mano de nuestra imaginación, para ayudar a que ellos también la desarrollen. Pensando en esto estaba cuando recordé que siendo yo niña en una clase de manualidades del colegio habíamos realizado un macetero colgante con una cuerda, que yo toda orgullosa había regalado a mi madre. Se lo dije a los niños y ellos, ilusionados por hacer algo nuevo, enseguida accedieron a intentarlo.

Cogimos el material que necesitábamos y enseguida me di cuenta de que para ser lo primero que hacían para ellos era algo complicado, por lo que prácticamente lo hice yo, pero los vi ilusionados y con ganas de aprender, por lo que pensé que tendríamos que comenzar por hacer cosas más sencillas. Bueno, la semilla ya esta plantada, pensé, ahora solo tenía que regarla y esperar a que creciese, es decir, vi que el tema les gustaba y los entretenía. Para ello tendría que hacerme con un buen trozo de cuerda, y si era de colores, mejor, pues para las manualidades de los niños quedaría mucho más alegre y colorista. En Cuerdas Valero tienen unas ya especiales para decoración en una amplia gama de colores: amarillo, naranja, verde, rosa, rojo, etc. Me vinieron de maravilla. Compré también unos tableros, cola, pinturas… En fin, el material ya lo tenía preparado, solo nos faltaba pensar en lo que podríamos hacer y se nos ocurrieron muchas ideas.

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Ideas de manualidades para hacer con los más pequeños

Un día en el que teníamos más tiempo hicimos un columpio. Esto era lo más básico y lo que más ilusión les hacía. Siempre es algo que les gusta a todos los niños. Si tú también lo quieres tener en casa, hazte con una tabla que se pueda utilizar de asiento. Se agujerea cerca de los extremos, donde se introduce en cada uno de los agujeros un trozo de cuerda, y se ata. Y ya lo tenemos preparado, solo nos queda colgarlo y… ¡a columpiarse!

Otra idea es hacer un cubilete para tener ordenados los lápices del cole. Podemos utilizar un bote de conservas. Se lava bien y se va pegando con cola la cuerda, enroscándola alrededor del bote, de forma que quede totalmente cubierto. Puede pintarse, ponérsele un nombre, pegarle una flor, un muñeco, etc.

Para casa, podemos hacer un servilletero con los peques. Este se realiza trenzando varios cabos de cuerda entre sí, y uniéndolos con cola. También en esta categoría podemos poner los posavasos. Se realizan sobre una base firme, enroscando la cuerda sobre sí misma y pegándola a la vez que se enrolla.

Para regalar, una manualidad divertida es hacer una pulsera trenzada. Se realiza trenzando tres cabos de cuerda, que pueden ser de distintos colores para que sea más colorida, y para rematar se atan las cuerdas. También hay pulseras con botones y cuerda. Para ello necesitamos botones de distintos colores, y estos se cosen a la cuerda en el centro. Luego se ata mediante un nudo, y listo. Es una manualidad divertida para realizar con los más pequeños de la casa.

Para hacer con aquellos que sientan una debilidad especial por la música, podemos fabricar un tambor de lata. Necesitamos una lata de conservas un poco grande. Esta la podemos pintar con un color llamativo, o dibujarle algo gracioso. Tendremos que pegar la cuerda en el interior de la lata para poder colgarla al cuello, y listo. Solamente necesitamos dos palos de madera que nos sirvan de baquetas y a tocar.

También está el carrillón musical. Para ello necesitaremos varios tubos de metal de distinto tamaño, les haremos unos agujeros y los colocamos sobre una tabla, uniéndolos por los agujeros con una cuerda para que se sujeten. Para hacerlo sonar puedes tocarlo con unos trozos de madera o incluso otro trozo de metal.

Otra idea puede ser elaborar un expositor para decorar su habitación. Puede ser de dibujos, de fotografías, postales, recuerdos, etc. Se coge un trozo largo de cuerda y con unas pinzas de colgar la ropa podemos sujetar el objeto que deseemos exponer, ya sean los dibujos, las fotos…, lo que más le guste a los niños, hasta completar el largo deseado. Solo falta colgar cada extremo de la cuerda con una clavija en la pared, y listo.

Y con algunas de estas ideas y otras que se os vayan ocurriendo a vosotros podéis tener a los niños entretenidos e ilusionados durante un buen rato y en función de los materiales que uséis hablarles también de la importancia del reciclaje, algo a lo que es conveniente acostumbrarles desde pequeños.