27 mayo, 2020

Los niños de hoy desempeñarán un papel trascendental en la lucha contra la degradación de la Tierra en el futuro

Los niños de hoy desempeñarán un papel trascendental en la lucha contra la degradación de la Tierra en el futuro

Cuidar y hacer feliz a un niño o niña al que le hemos dado la vida es lo más grande que le puede ocurrir a una persona. Vivimos tiempos en los que la tasa de natalidad está en mínimos históricos, lo sabemos y ya lo hemos asumido. Pero eso no quita que, cuando llega el momento de concebir a una nueva personita, nuestra vida cambie por completo… para bien. Y es que tener un hijo o hija es el mayor reto que nos podemos echar a la espalda, con independencia de nuestras posiciones sociales, económicas y de nuestro lugar de residencia.

Desde el momento en el que nos anuncian que vamos a ser madres o padres, el objetivo primordial en nuestra vida pasa a ser el de garantizar la felicidad de esa persona que está en camino. A veces, nos puede parecer más fácil. Otras, mucho más complicado. Pero nadie duda de que lo damos absolutamente todo con el fin de conseguirlo y de hacer posible que, cuando ese hijo o hija venga al mundo, tenga a mano todo lo que necesite para que su estancia en este planeta sea la mejor que pueda haber soñado nadie jamás.

El portal web Baby Center indicaba que existían nueve pasos para criar a un niño realmente feliz:

  • En primer lugar, es importante leer las emociones de nuestros hijos y para ello es necesario que aprendamos a hacerlo cuanto antes.
  • Divertirse juntos es imprescindible.
  • Ayudarle a cultivar su talento, sea cual sea, generará una unión de la que ya no os podréis desligar jamás.
  • Los hábitos sanos serán elementales, sobre todo, de cara al futuro del menor.
  • Es importante que le dejemos resolver sus problemas para que se vaya acostumbrando al entorno vital que le rodea.
  • Permitirle estar triste o enojado también es necesario para que se vaya acostumbrando a ese entorno.
  • Escucharle es otra de las mejores maneras para generar esa unión que os comentábamos más arriba.
  • Enseñarle a compartir es importante. De este modo, estaremos formando a una buena persona. Eso le vendrá bien para su imagen futura.
  • Ser un modelo de conducta para él es, desde luego, uno de los pasos principales que debemos dar cuando tenemos descendencia.

Nosotros, desde luego, tenemos un décimo apunte que dar al respecto. Y es que queremos referirnos al medio ambiente en este artículo, una cuestión para que la gente joven va a tener mucho que decir. Al niño hay que enseñarle valores. Y el más importante en los tiempos que corren es el del respeto por el medio ambiente. Porque, si no es así, él si que puede experimentar el final de nuestra Tierra tal y como la conocemos. Y no nos gustaría saber que eso es bastante probable que le toque vivirlo a él o ella.

Es imprescindible que uno de los valores más importante que le transmitamos a los niños y niñas desde que son pequeños es el del cuidado medioambiental. Ellos, que van a nacer en un mundo que ya está bastante sensibilizado con el tema, tienen muchas más posibilidades de sufrir las consecuencias de la degradación del planeta que nosotros, así que hay que acostumbrarles, por ejemplo, al uso de plásticos que sean biodegradables, una serie de plásticos que, según las informaciones vertidas por los profesionales de Bioplásticos Genil, han venido para quedarse en nuestra sociedad para tratar de combatir la escasez de recursos naturales que empieza a ser bastante habitual en muchas de las zonas que forman parte del planeta Tierra.

Efectos perversos que se notarán muy pronto

Una noticia que fue publicada en la página web oficial de la Cadena Ser hablaba de la España que dentro de 30 años no existirá. Se refiere, como no podía ser de otra manera, a todas esas costas del sur y del este del país que se van a desertizar primero y que es bastante probable que se inunden después como consecuencia del deshielo de los polos. Los niños van a ser testigos de todo esto y condenarán a todas las generaciones anteriores que lo han hecho posible. Y lo harán, desde luego, con toda la razón del mundo.

La verdad es que la degradación es prácticamente irreversible en los tiempos que corren. Lo que podemos conseguir es que se ralentice. Creemos que todos los jóvenes tienen mucho que decir al respecto de esto. Y, desde luego, ya hemos visto que son los principales interesados en que esto cambie gracias al ya famoso lema “There’s no planet B” (no hay planeta B). La responsabilidad de los padres y las madres es concienciarles al respecto de todo lo que está ocurriendo en el planeta y de que es necesario, ahora más que nunca, encontrar una solución.