15 junio, 2022

¿Baño o ducha para los peques?

¿Baño o ducha para los peques?

Esa pregunta siempre llega a nuestros hogares en algún momento. Es obvio que cuando son muy bebés la respuesta es sencilla: baño, y con mucha delicadeza. Pero conforme crecen y la bañera empieza a estorbar muchas mamás y papás nos preguntamos ¿cuándo es buen momento para empezar a ducharlos?

Según Guiainfantil.com es normal que el niño asocie el momento del baño con la diversión. Es un medio en donde juegan y desarrollan su imaginación de mil maneras. El baño tiene muchos beneficios para el niños, no sólo físicos. Además de contribuir a mantener una correcta higiene de nuestro hijo, estimula su imaginación y aporta un momento de distensión. Sin embargo, los dermatólogos recomiendan que el baño no dure más de 20 minutos, que el agua no esté demasiado caliente, sino tibia y que no sea diario, porque la piel recibe un exceso de agua que lo único que hace es resecarla. Además, bañarse demasiado también puede destruir la barrera de protección de la piel (el manto ácido, hidro-lipídico y córneo). Entonces, ¿qué alternativa tengo?

La ducha ofrece muchas ventajas. Es cierto que el niño ya no puede jugar como lo hacía en la bañera, pero en cambio podrá ducharse a diario y la piel no se resecará tanto. En realidad la ducha no entiende de edades. Puedes empezar a ducharle desde el principio, aunque los pediatras recomiendan que en los primeros meses optemos por el baño, porque es más relajante para el bebé y mucho más sencillo para la madre. Un buen momento para pasar al niño del baño a la ducha es cuando empieza a andar y ya se sostiene por sí mismo sin necesidad de ayuda. La ducha se convertirá en un ritual de higiene básico. Poco a poco le puedes enseñar a coger la esponja y limpiarse todo el cuerpo. Así, cuando tengan cinco o seis años, ya podrá hacerlo solo (aunque siempre vigilados y con ayuda).

A partir de los 10 años ya serán capaces de lavarse el pelo por sí mismos y no necesitarán ayuda. Hasta entonces, tendrás que echarle una mano a la hora de frotar la cabeza.

¿Reformas en casa?

Ahora bien, y si tenemos que hacer una reforma en casa y tenemos la duda sobre si cambiar la bañera por un plato de ducha. Normalmente, como nos indican desde BanoSpacio, los platos de ducha son mucho más prácticos, en todos los sentidos, pero es normal que muchos padres tengan dudas.

Yo lo tengo muy claro: si la cosa es posponible por un espacio corto de tiempo, pase, pero si hay que meterse en reformas sí o sí porque la casa no hay por donde cogerla, ducha, pero de cabeza. O sea, que si tenemos ya a los niños, acostumbrados a bañarse en su bañera y podemos esperarnos, bueno. Ya nos meteremos en obras un poco más adelante. Pero desde luego si tenemos que reformar, para mí la ducha es la mejor opción.

Primero, porque el principal uso que todos acabamos dándole a la bañera suele ser para ducharnos. Yo tengo una bañera con hidromasaje que a lo sumo habré usado ¿cuatro, cinco veces en cinco años? Porque sí, muy bonito, muy relajante, pero a ver cuando encuentro tiempo para darme un baño de esos de espuma. Y además, a los cinco minutos estoy aburrida como una ostra y después de toda parafernalia no lo aprovecho nada. Así que me duele en el alma el gasto de agua, no por el dinero, sino por el despilfarro.

¿Y cómo nos las apañamos si no tenemos una bañera en casa para los temas de baño de los niños? Al principio es fácil: con una bañera de tijera que podemos colocar en su habitación, o lo que es mejor, en el mismo baño (si cabe) apañado. Hay mil modelos para mil presupuestos. Así que los primeros meses no tienen mucho misterio.

Para luego hay otro tipo de bañeras más grandes, en Amazon las podéis encontrar y son una fantástica opción para poder quitarnos de en medio la bañera de obra lo antes posible.

Realmente cuando los niños son mayores yo creo que hay que acostumbrarles de diario a la ducha. Llenar una bañera todos los días es un gasto absurdo de agua… a mí qué queréis que os diga, pero me hace mucho duelo gastar tal cantidad de agua para un poco de tiempo nada más. Así que en cuanto los niños tienen 3 o 4 años creo que lo ideal es enseñarles a que de normal uno se ducha y que sólo en ocasiones especiales o fines de semana se baña. Es que ya me contaréis… nosotros llegamos a casa tarde y el baño nos llevará 10 minutos a lo sumo. Si tuviese que estar llenando una bañera para tan poco tiempo es que sería malgastar absurdamente un montón de litros de agua. ¡Con lo que se necesitan! A Mencía la bañamos, pero porque tiene 1 año y utilizamos la bañera de Ikea. Aldara ya no cabe, así que ella se ducha y ocasionalmente se da un homenaje bañándose en la bañera grande.