29 mayo, 2018

¿Sabemos lo que comemos?

¿Sabemos lo que comemos?

Las alergias e intolerancias alimenticias, afectan a buena parte de la población mundial, y en muchos casos, ni siquiera se tiene conciencia de padecerlas. ¿Has notado, si de un tiempo a esta parte, algunos alimentos, parecen no sentarte tan bien como antes?, ¿Sientes que te cuesta asimilar ciertas comidas? Ojo, puede que tengas alguna alergia o intolerancia a ciertos alimentos.

Antes de nada, conviene distinguir entre estos dos términos, porque una cosa, es ser intolerante a un alimento, y otra muy distinta, consiste en padecer una alergia.

Una alergia, es una reacción, que una sustancia determinada, provoca en el sistema inmunológico, que comienza a producir anticuerpos y a segregar histaminas, que provocan diferentes síntomas, más o menos graves, como picor, dificultad para respirar, tos, etc. Lo que ocurre, es que el sistema inmune falla, e interpreta  como peligrosas, ciertas sustancias, reaccionando frente a las mismas. Para defenderse de ellas, generan anticuerpos que reaccionan ante los alérgenos.  Como consecuencia, el cuerpo reacciona de manera diferente.

Aunque, normalmente, las alergias no entrañan demasiada gravedad, en algunos casos, la persona afectada puede entrar en shock anafiláctico, las vías respiratorias se contraen y es necesaria la administración de adrenalina. En caso de no ser tratada a tiempo, la persona podría sufrir una parada cardio-respiratoria y morir.

Por otro lado, están las intolerancias alimentarias, que no afectan al sistema inmunológico, y son más comunes de lo que parece. L@s profesionales de la salud, advierten que entre una 30 y un 40% de la población, padece alguna intolerancia alimentaria, y en muchos casos, ni siquiera lo saben.

Nuestro organismo, nos manda las señales, pero no siempre sabemos interpretarlas. Por esta razón, en la Farmacia Ramón Ventura de Barcelona, recomiendan realizar un test de intolerancia alimentaria, mediante una prueba analítica que permite detectar posibles intolerancias a alimentos comunes en nuestra dieta. En el proceso de la intolerancia alimentaria, las células sanguíneas reaccionan frente a determinadas proteínas de alimentos intolerantes liberando sustancias patógenas (alérgenos), que son causa de diversas disfunciones corporales que van desde cefaleas persistentes a trastornos gastrointestinales, problemas dermatológicos, molestias respiratorias e, incluso, obesidad. A través del test de intolerancia alimentaria que realizan en esta farmacia, podrán detectar cuáles son los alimentos causantes de este problema y determinar el tratamiento y dieta adecuada para minimizar el malestar.

Intolerancias alimentarias. Las señales

Si padeces síntomas, como los que aparecen a continuación, es posible que padezcas una intolerancia alimentaria. Acude a un profesional de la salud, para hacerte una prueba de intolerancia, cuanto antes.

Principales síntomas de la intolerancia alimentaria:

  • Obesidad
  • Trastornos gastrointestinales: estreñimiento, diarrea, colon irritable…
  • Procesos dermatológicos: eczemas, dermatitis atópica, acné
  • Molestias neurológicas: migraña, mareo, vértigo
  • Trastornos emocionales: depresión, ansiedad, fatiga
  • Otros: fibromialgia, artritis, inflamación articular

La intolerancia a la lactosa, la más común

Es cierto que tomar leche es bueno durante la infancia, pero desde luego, no lo es, cuando se trata de la leche de otra especie. A ver, la leche que segregan las mamis mamíferas, está pensada únicamente para alimentar a los miembros de su manada, o al menos, de su propia especie. La leche de nuestra madre, es la única que deberíamos tomar, quedando a elección de la primera, la duración. Algunas mujeres, dan el pecho a sus hijos e hijas, hasta los 4 o 5 años de edad. Así que la leche de la vaca, es para el ternero, la de la perra, es para su cachorro, y la de la gata, para el gatete.

¿De verdad no encuentras nada raro en consumir leche de otra especie? Y, no solo eso. Es que además, el ser humano lo hace durante toda la vida. Algo que, desde luego, no ocurre en la naturaleza. Y además está, la cuestión ética. Tomar lecha de vaca es un robo. Esa leche no nos pertenece.

La leche, provoca tantas intolerancias, porque de hecho, lo normal, lo natural, es no tolerarla. Es por esto, que cada vez más profesionales de la salud, intentan eliminar la leche de las dietas adultas, e incluso se relaciona con ciertos tipos de cáncer.

¿Sabías que las personas que toman leche de manera habitual padecen más problemas de descalcificación? Pues sí, esto ocurre, y es así, porque no absorbemos el calcio que contiene.