17 abril, 2018

¿Qué es el bruxismo y cómo afecta a nuestra salud?

¿Qué es el bruxismo y cómo afecta a nuestra salud?

La primera vez que oí hablar de bruxismo, tengo que reconocer que no sabía lo que significaba esa palabra, no sabía de qué me hablaban ni a qué se referían. Todo ocurrió en una revisión anual al dentista. Estaba pasando por una época bastante estresante y sí, reconozco a que a veces con la ansiedad y el nerviosismo notaba como inconscientemente apretaba y se me tensionaba la musculatura de la mandíbula, pero no le di mayor importancia. Fue en la clínica dental Helios donde me detectaron el problema y me proporcionaron el mejor asesoramiento después de un estudio exhaustivo y una atención personalizada, lo que hace que sea una clínica con un trato cercano y familiar a la vez que utilizan lo último en tecnología e investigación  y ofrecen un servicio de gran calidad con la mejor experiencia en el sector.

¿Qué se entiende por bruxismo? Es una acción repetitiva y que de forma involuntaria realizan determinadas personas apretando ambas mandíbulas a la vez, la superior y la inferior, o haciendo rechinar y deslizar una mandíbula sobre la otra, sin ningún fin o propósito, es decir, lo que se entiende como una de las llamadas parafunciones y que, sin llegar a ser una enfermedad grave o importante, lo que sí produce y ocasiona es un acortamiento de los dientes, un desgaste en su estructura o incluso una retracción de las encías, además de un desagradable rechinar que aunque sucede de forma involuntaria, puede llegar a provocar rechazo hacia la persona que por desgracia, lo padece. Es conveniente realizar visitas periódicas al dentista, puesto que un desgaste anormal en determinadas áreas no sujetas a la zona de masticación, como puede ser un desgaste vertical de los dientes, daría lugar al primer síntoma.  Otros de los síntomas por los que se debe acudir a la consulta del especialista es el molesto ruido producido por el rechinar o golpeteo de los dientes, la sensación de tener la mandíbula cansada o tensionada, bloqueo en la apertura o articulación de la boca producida por la tensión acumulada, dolores de cabeza tensionales que pueden llegar a producir migrañas, dolor de oídos… por lo que si sufrimos alguno de ellos, lo más aconsejable es que como os hemos dicho, acudamos a la consulta del experto para que nos valore con la mayor rapidez posible con el fin de evitar males mayores.

El bruxismo es una patología relativamente frecuente, según estudios realizados se estima que entre un diez y un veinte por ciento de la población mundial lo padece, si bien casi uno de cada cuatro personas de las afectados desconoce que lo sufre. Puede aparecer en cualquier edad, ahora bien, en los niños lo que se conoce como bruxismo juvenil, es una forma natural del desarrollo de su dentición, así como del desarrollo óseo y muscular. En los adultos puede dar lugar a importantes problemas dependiendo de su frecuencia e intensidad por lo que, aunque a edades más tempranas podamos no darle una gran importancia, si somos adultos, si que debemos de tratarlo como un problema para el cual antes o después debemos buscar una solución para que no vaya a más.

Las causas del bruxismo no están del todo claras. Se considera que el estrés y la ansiedad son dos de las causas más habituales, por ello es importante aprender a detectar y manejar esas sensaciones y a relajarnos. Aunque a priori no lo relacionemos, quizá ponernos en manos de un psicólogo puede ser una buena alternativa para frenar el desarrollo de esta patología. Otra de las causas puede ser una mala alineación dental que provoca que los dientes no encajen, así como una prótesis dental mal encajada por lo que debemos de acudir a los profesionales para ir descartando opciones y conseguir dar con la solución al problema.

¿Cuál es el tratamiento para el bruxismo?

Con el fin de evitar el contacto de ambas mandíbulas, el especialista habitualmente nos aconsejará la colocación de un aparato rígido y realizado a medida mediante un molde, denominado férula de descarga, que generalmente se utiliza por las noches cuando nos vamos a dormir, pues es en horario nocturno cuando se alcanza el mayor porcentaje de casos de bruxismo.