3 enero, 2018

La alergia a los ácaros y la limpieza de la casa

La alergia a los ácaros y la limpieza de la casa

Si en nuestra familia tenemos algún miembro que está diagnosticado de alergia al polvo o a los ácaros, debemos extremar las precauciones y las medidas de higiene, sobre todo en colchones, almohadas y superficies tapizadas como butacas o sofás. Por ello es recomendable contratar siempre para el hogar a un servicio de profesionales de limpieza. En mi casa nos decantamos por Limpieza a Domicilio Bilbao, una empresa de mi ciudad especializada en servicios de limpieza para el hogar, oficinas y despachos, al tiempo que ofrece calidad, tranquilidad y seriedad.  Calidad, ya que unida a la tarea de limpiar está la desinfección e higienización, que se consigue con los productos y bayetas profesionales que utilizan evitando de esta manera la contaminación cruzada. Tranquilidad, ya que su personal se adapta a lo que el cliente necesita y a sus prioridades. Y seriedad puesto que la profesionalidad y responsabilidad hace que se pueda confiar plenamente en su confidencialidad, puntualidad y servicio. Esto es lo que hace falta en una casa con alérgicos.

Pero ¿sabemos a qué denominamos ácaros del polvo? Los ácaros del polvo o domésticos son unos “bichos” que no se pueden ver a simple vista puesto que son microscópicos, parecidos a las arañas. Viven en lugares oscuros que cuenten con una temperatura cercana a los 21 grados y se alimentan de polvo y de escamas de piel humana, por lo que podemos encontrarlos fácilmente dentro de las viviendas.

Qué medidas podemos tomar en casa para evitar los síntomas de esta alergia

Para reducir la exposición a estos y evitar los síntomas de la alergia es conveniente tomar algunas medidas preventivas y trucos, como pueden ser:

– Evitar la colocación de moquetas, alfombras, cortinas, cojines, cabeceros de camas tapizados o cualquier otro objeto decorativo que pueda acumular polvo como peluches. En caso de tenerlos, por ser una habitación infantil, se deben lavar con mucha frecuencia.

– Las paredes de la vivienda y los suelos han de ser lisos y fáciles de limpiar, evitando papeles pintados.

– Limpiar el polvo de los muebles frecuentemente con un paño húmedo o un paño que atrape el polvo, así evitaremos el desplazamiento del polvo de un lugar a otro.

– Realizar la limpieza del suelo con un aspirador y fregona, evitando el uso de la escoba para barrer el suelo. Se recomienda que el aspirador tenga un filtro de agua o de partículas de alta eficiencia (HEPA), pues retienen mejor las partículas de polvo.

– Es interesante la compra de un colchón antiácaros, así como la utilización de fundas de colchón y almohadas también antiácaros. Las almohadas deben ser de fibra, nunca de lana, plumas o miraguano.

– Se debe dar preferencia a la colocación de estanterías cerradas ante estanterías abiertas, que acumularían polvo.

– El Lavado de la ropa de cama se debe realizar una vez a la semana con agua caliente y exponerla en la medida de lo posible al sol para su secado, ya que los rayos del sol disminuyen la presencia de ácaros.

– Los filtros de calefacción o de aire acondicionado se deben de limpiar con frecuencia, con el fin de evitar que suelten más polvo de lo que filtran.

Cómo diagnosticar la alergia

El diagnóstico médico de la alergia se realiza por un alergólogo de una manera muy sencilla, mediante un test cutáneo en el que sobre la piel del brazo se aplican unas gotas del alérgeno al que se considere que se pueda ser sensible, perforando la piel con una pequeña lanceta para ver la reacción del paciente, y su tratamiento se basa fundamentalmente en la administración de una vacuna durante un tiempo prolongado, establecido entre tres y cinco años, y que no presenta efectos secundarios.