27 Enero, 2017

El ejercicio físico retrasa la falta de movilidad

El ejercicio físico retrasa la falta de movilidad

Envejecer forma parte de una de las etapas de nuestra vida, es un proceso natural e inevitable al que todos llegaremos, si no morimos antes, sobre todo por el cada vez mayor incremento en la esperanza de vida. Esta realidad puede considerarse un éxito de las políticas de salud pública así como del desarrollo de la sociedad actual, pero a medida que las personas vivan más tiempo la cantidad de ancianos que no puedan valerse por sí mismos se multiplicará, puesto que llegarán a padecer problemas físicos, mentales o limitaciones en su movilidad, que los llevará a necesitar ayuda en su vida cotidiana. Bi2t, es una empresa de Madrid, especializada en el cuidado de personas mayores que apuesta por que conserven en la medida de lo posible su autonomía personal mejorando con ello su estado físico, cognitivo y emocional, a fin de lograr una vejez digna y satisfactoria. Y si tenemos la posibilidad es bueno pedir su ayuda para sentirnos mejor durante esta etapa.

¿Qué se puede hacer para retrasar la dependencia de las personas mayores?

Con el envejecimiento pueden aparecer enfermedades que pongan en riesgo nuestra capacidad para mantenernos independientes.  Los programas de ejercicio físico contribuyen a retrasar la pérdida de las capacidades funcionales de las personas, que comienzan a ir disminuyendo a partir de los cincuenta años. Pero esta pendiente cuesta abajo puede suavizarse manteniendo una buena condición física. Los mayores que realizan asiduamente una cierta actividad física, una simple caminata diaria, unos minutos de bicicleta estática, natación, por ejemplo, ven mejorada su salud respecto a las personas sin actividad, obteniendo con ello múltiples beneficios, entre los que se encuentran mejores niveles de glucemia y de tensión arterial, una mayor prevención de enfermedades cardiovasculares, mantenimiento estable de peso, mejora del sistema respiratorio, aumento de la fuerza y masa muscular con un fortalecimiento de la estructura ósea y, por tanto, un menor riesgo de caídas…

Ejercicios aconsejados:

  • Es un ejercicio sencillo pero a la vez muy satisfactorio, pues el contacto con el aire libre nos relaja y despeja la mente al mismo tiempo que fortalece nuestras piernas. Una ropa cómoda, holgada y un calzado adecuado es el único material que se necesita y por supuesto si es en buena compañía mejor, el trayecto será más llevadero. Recuerda mantener la espalda recta y los hombros hacia atrás. Puedes aumentar el tiempo o la distancia del recorrido progresivamente.
  • Es uno de los ejercicios más completos porque al tiempo que realizamos ejercicios de movilidad nos ayuda a fortalecer y estirar los músculos del cuerpo. Al realizar los ejercicios dentro del agua se evitan lesiones, puesto que el cuerpo al pesar menos ofrece menor resistencia.
  • Ejercicios de estiramiento. Favorecen la movilidad de las articulaciones, la columna, brazos y piernas. Los músculos se deben alargar de forma progresiva hasta notar una ligera tensión, manteniendo esta posición unos segundos
  • Levantar peso. Ayuda a fortalecer y notificar los músculos. Lo ideal es comenzar con pesos ligeros para ir aumentando conforme se avanza en el ejercicio.
  • Fortalecimiento de brazos. Mediante el estiramiento de gomas elásticas, tanto de forma horizontal como en diagonal.
  • Ejercicios de equilibrio. Intentar caminar derechos mediante pequeños pasos, colocando el talón del pie en contacto con la punta del otro pie, o flexionar una pierna e intentar mantenerse de pie unos segundos sobre la otra pierna, repetir alternando las piernas en el aire.

Si todavía no te has decidido a comenzar una rutina de ejercicios, aún estás a tiempo, ya que nunca es tarde, busca un compañero que te haga compañía en esa caminata o que vaya también a la piscina, siempre os animareis uno al otro, será más fácil y enseguida cogeréis el hábito.