5 diciembre, 2017

Baila como una mariposa. Descubre el placer de volar en globo aerostático

Baila como una mariposa. Descubre el placer de volar en globo aerostático

¿Has volado alguna vez en globo aerostático? Pues no sabes lo que te pierdes, porque te garantizo que es una de las mejores experiencias que se pueden vivir, una aventura única e incomparable que todo el mundo debería  probar, al menos, una vez en la vida.

Déjate llevar por el viento, volando sin más por el cielo azul, sin rumbo fijo, ni destino, sin más finalidad que la de disfrutar…

Porque el globo, más que un medio de transporte, es un medio de acercarse a la inmensidad del universo, y desde lo alto, contemplar el azul del mar y el verde de la tierra, y de sentirse, por una vez, en unión con la naturaleza.

Si quieres vivir esta experiencia única en familia, en Albacete existe un sitio perfecto para hacerlo.  Se trata de Cortijo el Sapillo, en Nerpio, una casa rural rodeada de montes, pequeños valles, llanuras, y una importante masa arbórea. Sus caminos y rutas, espectaculares, harán las delicias de todos sus clientes, que disfrutarán de ese maravilloso entorno como nunca. La casa, es una auténtica pasada y ecológica, ya que se alimenta de energía solar, y ha sido decorada y amueblada en su mayor parte, con el mobiliario antiguo y típico de la zona. El cortijo está estructurado de tal forma que puede adaptarse al número de huéspedes (de 2 a 18 personas), pudiéndose alquilar por casas independientes o el cortijo en su totalidad. Y lo mejor es que no tendrás que dejar a tus peludos en casa, porque este encantador cortijo, admite animales entre sus huéspedes.

Y es que cuando Arquímedes dijo Euroka, lo decía por algo, y seguro que ya fantaseaba con las posibilidades  y aplicaciones de su descubrimiento. ¿Por qué si no iba a salir desnudo por la calle a grito pelado y emocionado como un niño?

El globo y su historia

En el año 1709,  Bartolomé de Gusmão, un sacerdote de origen brasileño, hizo la primera demostración de lo que sería un ascenso en globo sin tripulación, y no fue hasta finales de ese mismo siglo, cuando los hermanos Montgolfier, mientras contemplaban el fuego se dieron cuenta de que podrían utilizar ese humo para volar. Y así lo hicieron, crando una máquina capaz de volar a partir de la mecánica de fluidos de Arquímedes.

Los primeros tripulantes de este novedoso artefacto fueron un pato, una oveja y un gallo. Los humanos, tardaron un poco más en atreverse a ascender a los cielos en globo, hasta que el osado Jean-François Pilâtre de Rozier, decidió ser el primer ser humano de la historia en volar en globo aerostático.

A partir de ahí se produjeron diferentes ensayos militares dirigidos por Louis Proust. André Jacques Garnerin, ya en 1797, protagonizó el primer salto en paracaídas desde un globo.

Hoy, el globo aerostático se usa en el ámbito de la publicidad, siendo en este contexto, una poderosa herramienta para mostrar imágenes de un producto o marca a una enorme variedad de público.